27 de enero de 2015

Enrique "Mono" Villegas - Porgy and Bess - 1968


Lado A:

Introducción
Summertime
My Man's Gone Now
Oh, I Got Plenty O' Nuttin'
Bess, You is my Woman Now
It Ain't Necessarily So
There's a Boat Dat's Leavin' Soon for New York
Bess, Oh Where's My Bess
Oh Lawd, I'm on My Way

Lado B:

Introducción
Summertime
My Man's Gone Now
Oh, I Got Plenty O' Nuttin'
Bess, You is My Woman Now
It Ain't Necessarily So
I Wants to Stay here
There's a Boat Dat's Leavin' Soon for New York
Bess, Oh Where's My Bess
Oh Lawd, I'm on My Way

(continuación)  "El jazz argentino no existe —comentaba—. Hay músicos argentinos que hacen jazz. Es así. Por otra parte, yo no me considero pianista de jazz. Soy pianista a secas. El jazz es improvisación total: en cuanto se escribe, deja de ser jazz. Es lo que hizo Picasso con Las meninas de Diego Velázquez: partió de un tema para expresarse libremente. Eso es el jazz".
Se quejaba de que no había buenos pianos en la Argentina. Cuando tenía que dar un concierto en malas condiciones, charlaba la mayor parte del tiempo y apenas tocaba un par de piezas. Su obsesión con el tema era tal que, aún hoy, algunos músicos repiten Al gran pueblo argentino: ¡pianos!, frase acuñada por Villegas que, incluso, fue el título de un disco que registró un concierto de 1964 con el contrabajista Jorge López Ruiz y y el baterista Eduardo Casalla. También era intolerante con los públicos bulliciosos y con el mal sonido.
Sabiamente, se mostraba cauto y sarcástico con su propia fama. "Yo no me hice famoso con la música; me hice famoso con los reportajes. Camino por Corrientes y todos me saludan ¡chau Mono! y se comentan entre sí: ese que va ahí es el mejor pianista de la Argentina. Y seguro nunca me escucharon tocar", decía sin amargura.
Los últimos años los pasó tocando en La Peluquería de San Telmo con un orgullo casi secreto: "Estoy llegando al fin y jamás me prostituí con la música". Era agnóstico pero tenía gran curiosidad con la muerte. "De alguna manera, la espero", decía. Llegó hace casi treinta años, mansamente. Desde entonces, como escribió alguien por ahí, "descansa en jazz".



 Enrique "Mono" Villegas con el amigo "Pelusa" Rímini, en Rosario, Argentina, 1973

Extractos de las notas de contratapa, a cargo de Oscar López Ruiz, músico y director de grabación - y hermano de Jorge, el contrabajista:

"Hace unos meses se abrió la puerta de nuestra oficina y entró una aplanadora, disfrazada de Villegas, que nos venía a contar que tenía que grabar Porgy and Bess. Habló una hora, nos contó todo lo que pensaba hacer con esta obra, y se fue.
.... muchos días después apareció otra vez y gritó furiosamente que ya estaba listo y que lo iba a hacer con contrabajo el viernes 15 de noviembre a las 20 hs. en Estudios Ion, y que le hiciéramos transportar su piano porque si no no grababa, y se fue.
... el famoso viernes apareció, como siempre una hora antes por el estudio y sin el contrabajista, ya que había decidido hacerlo solo. A las 20:30 comenzamos a grabar y a las 22:30 había terminado. Se cambió su increíble remera de grabar y se fue. Pero esta vez no a su casa sino que a Estados Unidos.
  A través de esta semblanza Ud seguramente pensará que Enrique está rayado.
   Afortunadamente, sí, está rayado...."

     Grabado el 15 de Noviembre de 1968 en Estudios Ion, Buenos Aires
     Producción: Alfredo Radoszynski
       Digitalizado de mi propio LP Trova TL-19  (monaural)    flac + scans

24 de enero de 2015

Preparando la vuelta...



Ahí va apareciendo el nuevo año... 

Y aquí estamos... buscando a media máquina aún la manera de retomar la serie que dejamos inconclusa, no sin ganas irresponsables de superponer otra del mismo autor simultáneamente, planeando salirnos del libreto más de un cuando en vez.... En fin, retomar el caos organizado que siempre supone el jazz...

Vayan llevando, al menos, algunas cosas que me acompañaron en las vacaciones que se han terminado... 

¿Que va todo sin guión? ¿Sin información decorativa? 

Y si... sepan comprender... cuesta vencer la inercia... 

Aquí vamos otra vez...







21 de enero de 2015

Enrique "Mono" Villegas - Tributo a Jerome Kern - 1977



(continuación)
Quedó varado en Manhattan, pero no se hizo demasiado problema. Descubrió lo caro que podía ser Nueva York y se la pasaba yendo al cine, cenando café con leche con pan con manteca y escuchando jazz. "Sufrí bastante en Nueva York —contaba—. Pero con el tiempo la aprendí a querer. Conocí a todos los genios: Duke Ellington, Cole Porter, Count Basie, Louis Armstrong, Coleman Hawkins. Y me di cuenta de que, aún en los Estados Unidos, el jazz no es popular ni mucho menos".
En Nueva York tuvo un intento de suicidio, uno de los episodios más desopilantes que atraviesa el nutrido anecdotario del Mono Villegas. "Yo estaba muy enamorado de una chica, pero un día discutimos y decidimos separarnos. Me deprimí. Iba caminando con ella y pensé: cuando pase el primer auto me tiro abajo. Vino un auto y me tiré, pero en ese preciso momento se prendió la luz roja y el coche frenó. Era un taxi. ¿Qué hizo la mujer? Se lo tomó y se fue. Un tiempo después hablamos por teléfono y le dije: Si me querés ver hoy te va a costar 35 centavos (que era lo que costaba el boleto del colectivo). Si me querés ver mañana te va a costar 850 dólares (lo que costaba un pasaje de avión a Buenos Aires). Por supuesto a los dos días estaba en la Argentina, sin ella. Nunca más la volví a ver."
En Buenos Aires comprobó que los cines eran exactamente iguales a los de Nueva York, pero con entrada más barata. Comprobó también que su fama había crecido, extrañamente. "Ahora los muchachos creen que soy Beethoven", se reía. Lo rodeaban músicos jóvenes, encandilados por su aura. Su departamento era el eje de reuniones en las que se filosofaba, se bebía y se tocaba hasta altas horas. Villegas no fumaba ni bebía. Era un anfitrión encantador pese a que, dicen, cuando estaba corto de dinero cobraba las bebidas que ofrecía.
En 1966 abrió un boliche en Viamonte entre Talcahuano y Uruguay, Villegas y sus amigos. Tocaba, puntualmente, entre la una y media y las tres de la mañana. Lo clausuraron al poco tiempo por ruidos molestos.
    (continuará)

Lado 1 - Temas de la Comedia Musical Showboat, de J. Kern y Oscar Hammerstein II:

a) Bill
b) Why do I Love You
c) Make Believe
d) You Are Love
e) Ol' Man River
f) Can't Help Lovin' Dat Man

Lado 2:

1 - Dearly Beloved
2 - The Way You Look Tonight
3 - Long Ago and Far Away
4 - A Fine Romance

Enrique "Mono" Villegas, piano - Oscar Alem, contrabajo      Osvaldo López, batería

Producción: Alfredo Radoszynski
Grabado en Buenos Aires, en Estudios Ion, el 27 de enero de 1977
LP Aleluya Records AR-17000



9 de enero de 2015

Enrique "Mono" Villegas - Baladas de Amor

Enrique "Mono" Villegas
Baladas de Amor · 1968

Enrique “Mono” Villegas (Buenos Aires, Argentina, 3 de agosto de 1913 – 11 de julio de 1986) fue un pianista argentino de jazz. Nació en Buenos Aires. Casualmente en la misma manzana que Adolfo Ábalos (1914-2008, pianista folclórico) y Aníbal Troilo (bandoneonista de tango, 1914-1975)

Fue un privilegio haberlo escuchado en concierto un par de veces. Y a su manera, en esta presentación de uno de sus discos, no hablamos casi nada de jazz, sino que divagamos enormemente. . . usando como materia prima, claro, sus propios dichos.

Fue, además de un pianista notable, un gran conversador. Soltero empedernido, cinéfilo voraz, irónico, su personaje casi supera al músico. Aquí, rastros de la gran leyenda del jazz argentino:
“A veces la gente me pide que cuente mi biografía. Yo siempre respondo: mi biografía termina a los siete años. A esa edad yo aprendí a tocar el piano. Y tocar el piano fue lo único que hice el resto de mi vida". 

Enrique Villegas fundó alrededor de su figura una mitología poderosa. Además del piano, sus armas fueron la agudeza conceptual, el talento para la ironía y una forma de vida por lo menos pintoresca. Nació en Agüero y Charcas, hijo de Enrique Ulises (otro personaje: dentista, escribano, abogado y organizador de riñas de gallos) y de Helena Reybaud. "Mi mamá murió cuando yo tenía seis meses. Parece que la única función que cumplió en su vida fue tenerme a mí. Prácticamente no tuve padres. Me criaron unas tías condescendientes que jamás me obligaron a nada. Tuve suerte: hice lo que se me dio la gana toda mi vida". 

A los 7 años, entonces, recibió la primera lección de piano. Dos semanas más tarde tocaba Mozart correctamente e iba al Conservatorio Williams. "No me gustaba estudiar. Igual tuve que ir al colegio. Iba al Nacional Mariano Acosta, pero en cuarto año quedé libre por la cantidad de faltas. Me hacía la rabona pero no para ir al bar a jugar al billar. Me escapaba para volver al conservatorio". 
Trabó amistad con Macedonio Fernández, con quien compartía el placer de la charla metafísica, la lectura y la holgazanería. Rara vez se levantaba antes de las tres de la tarde. "Sigo un precepto hindú: si puedes estar sentado, no estés parado; si puedes estar acostado, no estés sentado", repetía entre la sentencia y el sarcasmo. A la noche, si no tocaba, iba al cine. Tenía fobias menores: odiaba las berenjenas, las masitas de coco y el tomate. Y un carácter más que enamoradizo: le encantaban las mujeres. Por eso murió soltero.

En 1935 ganó su primer dinero con la música tocando con Eduardo Armani en el Alvear Palace Hotel. Antes había hecho en el Odeón el Concierto en Sol de Maurice Ravel. Después se empleó como músico de Radio El Mundo. Lo echaron cuando, anticipándose de alguna manera a una demasiado famosa frase de John Lennon, declaró que la muerte de Ravel era más importante que la muerte del Papa. 

Se puso a escuchar y a tocar obsesivamente jazz. En 1955, invitado por el sello Columbia, se radicó en los Estados Unidos. Se quedó ocho años. Grabó con el contrabajista Milt Hilton y el baterista Cozy Cole y finalmente huyó despavorido de la compañía cuando le pidieron que grabara un disco de boleros.    (continuará)

1 - I'm In the Mood for Love
2 - I You Knew Susie
3 - Love Walked In
4 - Lover Come Back to Me
5 - Easy to Love
6 - Some Enchanted Evening
7 - Reverie
8 - Love Letters
9 - Blue Orchids

Enrique "Mono" Villegas, piano · Jorge López Ruiz, contrabajo

Grabado en Estudios Ion, Buenos Aires, el 14 de Noviembre de 1968
Productor: Alfredo Radoszynski

Trova TL 29 · flac + scans

aclaración:  los escaneos son de mi LP; la música proviene de CD por razones de mejor calidad. 

3 de enero de 2015

Bill Evans Trio - Lund 1975 & Helsinki 1970


Bill Evans
>Lund 1975    >Helsinki 1970

Antes que nada, muchas gracias al amable Héctor (Blbs) por invitarme... y ahora, al grano!

Este CD abre con un hallazgo verdaderamente raro: Toda la música de un film realizado en 1970 en la casa del compositor finés Ilkka Kuusisto (cuyos dos hijos son hoy famosos violinistas), cuando el trío de Bill Evans lo visitó. El trío, que incluía a Eddie Gómez en bajo y a Marty Morell en batería, tocó tres temas completos allí. El piano de cola era completamente nuevo, y a Evans le gustó; Bill le dio a Ilkka el LP At the Montreux Jazz Festival como regalo. Entre los presentes estaban algunos miembros de la comunidad finesa de jazz, incluyendo al vibrafonista Jukka Haavisto (quien aún hoy se mantiene activo). En este ambiente íntimo, el usualmente tímido Evans se relajó un poco, especialmente en la última canción, Nardis, de Miles Davis. La fecha exacta se desconoce, y algunos discógrafos afirman que fue hacia fines de 1969. Este trío estuvo en Pescara, Italia, en julio de ese año; en noviembre estuvieron en Dinamarca y Holanda; y de nuevo en junio de 1970, de manera que todas estas posibilidades quedan abiertas. Evans viajaba mucho.

El resto del programa consiste en un concierto en Lund, Suecia, 1975. Marty Morell había dejado el trío ese año - su última actuación grabada junto al trío fue en Epalinges, Suiza, el 6 de febrero; este concierto sueco, grabado el 22 de febrero, ha sido una de las primeras grabaciones del trio con el nuevo baterista Eliot Zigmund (jazzdisco.org anota una en Laren, Holanda, el 13 de ese mes, editada como The Sesjun Radio Shows). Zigmund permanecería con el trío hasta fines de 1978.
 La primera parte de este concierto (temas 4 al 7) sólo incluye al trío. En la segunda parte (temas 8 al 13) se incorpora la cantante sueca Monica Zetterlund, que había grabado junto a Evans en 1964 un espléndido disco. Monica, que trabajó con muchos reconocidos músicos de jazz, expresó más de una vez su opinión de que aquél disco había sido el mejor de su carrera. Vale la pena mencionar que Bill trabajó raramente con cantantes; aparte de estas canciones con Monica, sólo se conocen sus grabaciones con Lucy Reed, en 1957; y aquellos magníficos dos discos con Tony Bennett, de 1975.


1 - Emily
2 - Alfie
3 - Nardis
4 - Sugar Plum
5 - Sareen Jurer
6 - Very Early
7 - Gloria's Step
8 - Come Rain or Come Shine
9 - What's New
10 - It Could Happen to You
11 - Once Upon a Summertime
12 - The Second Time Around
13 - Samba

1 - 3: Bill Evans, piano - Eddie Gómez, bajo - Marty Morell, batería
Casa de Ilkka Kuusisto, Lauttsaari, Helsinki, Finlandia, 1970
4 - 13: Bill evans, piano - Eddie Gómez, bajo - Eliot Zigmund, batería
Monica Zetterlund, canto en 8 a 13
Konsthallen, Lund, Suecia - 22 de febrero de 1975

JazzLips JL768 · flac + scans

30 de diciembre de 2014

Bill Evans - Una nueva maravilla


 Bill Evans - At Newport 1967 & 1976

Otra vez Bill Evans vino a sorprendernos este año...
Esta espléndida edición del sello Oceanic Records presenta dos magníficas actuaciones del gran pianista, hasta ahora nunca publicadas en formato disco. Ambas ocurrieron en el Festival de Jazz de Newport.

Una, del 2 de Julio de 1967, contó con el respaldo de Eddie Gomez en contrabajo y Philly Joe Jones en batería... una de las pocas actuaciones del baterista con Bill. La "nueva edición de la Bill Evans Trio", como lo anunció el maestro de ceremonias, nada menos que el maestro Billy Taylor, alcanza aquí rangos de excelencia.

La otra, la de 1976, grabada en Carnegie Hall de Nueva York, pertenece al primer set del espectáculo que llevaba como título "An Evening with Tony Bennett". El programa incluía la primera vuelta presentada en esta grabación -con Bill Evans secundado por Eddie Gomez en contrabajo y Eliot Zigmund en batería-, y una segunda vuelta con Tonny Bennet recreando algunas de las piezas que habían conformado el célebre Together Again tres meses antes, más una docena de clásicos acompañado por una gran orquesta.

Cuenta Peter Pettinger, autor de "Vida y Música de Bill Evans", que la segunda vuelta se vio sorprendida por alguien de la platea que se puso de pie y gritó: "Se supone que esto es un festival de jazz! Que vuelva Bill Evans!"
Este magnífico documento explica con razón la exigencia del aquel oyente...


Bill Evans (piano),Eddie Gomez (contrabajo), Philly Joe Jones (batería)
Newport Jazz Festival, Newport, Rhode Island, 2 de Julio de 1967

1 - Introduction By Billy Taylor
2 - Nardis
3 -  Very Early
4 - Some Other Time
5 - Who Can I Turn To?
6 - I'm Gettin' Sentimental Over You
7 - Closing Announcement By Billy Taylor

Bill Evans (piano), Eddie Gomez (contrabajo), Eliot Zigmund (batería), Tony Bennett (voz)
Newport Jazz Festival - In New York, Carnegie Hall, Nueva York, 25 de Junio de 1976

8 - Introduction By Tony Bennett
9 - Sugar Plum
10 - Up With The Lark
11 - T.T.T. (Twelve Tone Tune)
12 - Someday My Prince Will Come
13 - Minha (All Mine)
14 - In Your Own Sweet Way
15 - My Foolish Heart (con Tony Bennett)


Por estas latitudes llegó el verano y con él mis vacaciones...
Como cada fin de año, es el momento de tomar una pausa y recargar neuronas desde estas playas montevideanas... un poco de aire libre hasta febrero no vendrá mal...

A todos ustedes, mis más sinceros deseos de un venturoso año nuevo

Feliz 2015!

29 de diciembre de 2014

History Of Jazz #116 - Charlie Christian

C - Christian, Charlie
Breakfast Feud
(15 de enero, 1941)
Solo Flight
(4 de marzo, 1941)
(con Benny Goodman)


Charlie Christian es una de las figuras clave en la historia de la guitarra y, por extensión, de la música contemporánea. Si bien su estilo marcó a posteriores guitarristas de jazz como Wes Montgomery, Herb Ellis o Kenny Burrell, su influencia no se limitó a los guitarristas sino que genios como Charlie Parker y Miles Davis reconocieron la ascendencia de Charlie Christian en sus carreras.
Charlie comenzó a ser reconocido en el circuito del jazz cuando entró en la orquesta de Benny Goodman, en Agosto de 1939, y es de esa etapa la selección discográfica recomendada por Gioia en el libro que nos ocupa. 
En sus páginas se nos ilustra:

Para muchos de sus contemporáneos, Christian debió de representar más una curiosa novedad que un precursor del jazz futuro. Para aquella generación la electricidad era un simple elemento práctico, relacionado con las farolas y los pararrayos, pero no con la interpretación musical. Como en el caso de Lionel Hampton y el vibráfono, puede que Christian no inventara el instrumento, pero destacó como uno de sus pioneros, jugando con el sonido amplificado en una época en que este tipo de tentativas tenían un notable carácter experimental. Pero la propugnación de la guitarra eléctrica sólo representa una mínima parte de la aportación de Christian al jazz. Su audacia para los saltos interválicos, sus vivaces tresillos, sus semicorcheas llenas de ritmo y su instinto para lanzarse sobre las alteraciones cromáticas más altas de cada armonía -obteniendo así la máxima emoción de estas notas disminuidas o aumentadas- habrían sido armas suficientes para hacer de Christian un maestro de cualquier instrumento.
Su influencia en los guitarristas posteriores es insoslayable. Si escuchamos el reducido número de grabaciones que dejó ("Seven Come Eleven", "Flying Home", "Breakfast Feud", así como las grabaciones no oficiales de sus sesiones con la primera generación del bop), oiremos un material melódico que sería imitado por gran cantidad de guitarristas posteriores, que a menudo copiarían del él frases enteras como si estos discos de 78 r.p.m. fuesen todo un canon en el mundo de las seis cuerdas. El primer gran intérprete de la guitarra eléctrica, Charlie Christian, también fue el más influyente.

Nacido en Dallas como Charles Henry Christian, el 29 de Julio de 1916, y criado en la zona más pobre de Oklahoma City, Christian contrastaba hondamente con los restantes músicos modernos (Powell y Sauter, Bartók y Copland) que tuvieron relación con Goodman. Lacónico, reservado y en buena medida autodidacta (el novelista Ralph Ellison, que creció junto al guitarrista, lo recordaba construyendo rústicos instrumentos de cuerda con cajas de puros habanos), el esbelto Christian habría pasado desapercibido de no haber poseído un talento estelar. "Es un palurdo increíble", se dice que fue la primera reacción de Goodman ante el guitarrista. John Hammond, que había oído hablar de Christian a la pianista Mary Lou Williams, se apresuró a acudir a Oklahoma City, donde lo encontró tocando en el Ritz Cafe por siete dólares y medio a la semana. Intermediario incansable, Hammond lo organizó todo para que Christian fuese a California en agosto de 1939 para conocer a Goodman. La resistencia inicial del clarinetista dio paso a una embelesada admiración tras casi una hora de improvisación en común sobre "Rose Room".
"No era la figura más impresionante del mundo", recordaba Goodman unos cuarenta años después. "Pero caramba, cuando se sentaba a tocar la guitarra era algo especial. Estaba muy adelantado a su tiempo: daba gusto escucharle".
Goodman le enroló de inmediato en su pequeño combo, convertido ahora en sexteto. En pocas semanas, Christian grabó algunos de sus solos más influyentes y tocó con Goodman en el Carnegie Hall. Los aficionados al jazz no tardaron en tomar nota de Christian, nombrándolo mejor guitarrista del año la encuesta de Down Beat de 1939, honor que volvería a recibir en 1940 y 1941. 
Pero para entonces su carrera, que apenas acababa de comenzar, estaba a punto de terminar. En la primavera de 1940 se le diagnosticó una tuberculosis. Aunque le habían recomendado que redujera su actividad, a Christian le costaba dejar pasar el número cada vez mayor de oportunidades artísticas que tenía a su disposición. Además de su trabajo en el combo de Goodman, también comenzó a tocar con la big hand, y a menudo asistía a las jam sessions que se celebraban en el Minton's Playhouse, un local de Harlem en el que el estilo bebop estaba siendo creado por un grupo de músicos de vanguardia.
Pero estas largas horas de actividad (con sesiones que a menudo se prolongaban hasta las cuatro de la madrugada), unidas a los excesos, hicieron que se agravase la salud del guitarrista. En julio de 1941 Christian ingresó en el Seaview Sanitarium de Staten Island, su salud siguió siendo precaria.
El 3 de marzo de 1942 murió de neumonía. 


Charlie Christian - Solo Flight
The Genius Of Charlie Christian

LP 1

1 - Rose Room
2 - Memories Of You
3 - Seven Come Eleven
4 - Honeysuckle Rose
5 - All Star Strut
6 - Till Tom Special
7 - Gone With "What" Wind
8 - I Got Rhythm
9 - Stardust
10 - Tea For Two
11 - Boy Meets Goy
12 - Six Appeal
13 - Good Enough To Keep (Air Mail Special)
14 - Wholly Cats

LP 2

1 - Wholly Cats
2 - As Long As I Live
3 - Benny's Bugle
4 - Royal Garden Blues
5 - Breakfast Feud
6 - I Can't Give You Anything But Love (Baby)
7 - Gilly
* 8 - Breakfast Feud *
9 - On The Alamo
10 - I've Found A New Baby
 * 11 - Solo Flight *
12 - Blues In B
13 - Waitin' For Benny
14 - Good Enough To Keep (Air Mail Special)